Este jueves un relato: «Pasillos» [25 de noviembre 2021]

Molí del Cayer nos propone esta semana el pasillo como escenario para nuestro texto. No ha sido fácil pero ahí va El 8º B

350 palabras sin contar el título.

Como siempre los enlaces a los relatos de todos los participantes los podréis encontrar pinchando aquí.

***

Imagen sacada de la red

EL 8º B

Entraron al portal del edificio y la más joven abrió un buzón y sacó una llave.

Mire, ésta es la del 8º B, échele un vistazo y tómese su tiempo, no hay prisa. Cuando termine devuélvala al buzón y si tiene alguna pregunta llámeme a la oficina.

El ascensor era nuevo, tenía un espejo donde se reconoció, veinte años más, por lo demás, en el edificio todo estaba igual, los mismos suelos, las mismas puertas y hasta el color de la pintura de las paredes parecía el mismo, el brillo en su mirada también.  Vaciló, la mano le temblaba al introducir la llave en la cerradura pero hizo de tripas corazón y abrió la puerta. Allí mismo, en el minúsculo recibidor que se abría al pasillo había  un viejo taquillón cubierto de polvo, alguien había dibujado un smiley. Entró y cerró la puerta sin apartar la mirada  del suelo, estaba muy deslustrado. Recordó entonces cuando de pequeña jugaba allí con su hermano a lo que ellos llamaban el arrastraculos, con una de aquellas toallas de baño, ¡cómo relucía el pasillo! y lo que resbalaba … le costó media ceja. Alzó la vista y de repente vio como Elisa salía endormiscada de la salita, daba unos pasos por el pasillo, saltaba hacia arriba y se lanzaba de cabeza al piso. ¡Tremendo calamonazo! El mar había desaparecido y ella lloriqueaba.  De la misma habitación salió entonces un chico alto con gafas, llevaba una bata blanca, era el estudiante de medicina que vivió con la familia durante un año, tomó a la niña en brazos y acariciándole con suavidad el cabello regresó con ella a su dormitorio y cerró la puerta.  Laura se quedó paralizada pero pudo sobreponerse, justo cuando se disponía a avanzar el médico abrió la puerta una rendija y sacó amenazante una jeringa de cristal con una aguja enorme.  El suelo del pasillo comenzó a sentirse líquido y se escuchó como al otro lado algo se desplomaba. Unos segundos y todo quedó quieto, entonces sonó el móvil.

¿Estás bien? Ha sido un terremoto.

Sí, Elisa, fue él. Estoy bien.

***

Dulce Pontes -Volver

Este jueves un relato: Cambiar de sexo [Convocatoria del 18 de noviembre]

Imagen extraída de Lazos y raíces

***

Después de unas semanas de pausa vuelvo a unirme a los relatos de los jueves. En esta convocatoria, Dorotea nos propone cambiar de sexo/o género. El mío entonces: hombre.

350 palabras sin contar el título.

Como siempre los enlaces a los relatos de todos los participantes los podréis encontrar pinchando aquí.

***

Colage de fragmentos de la postal Pfeil&Bogen de ECKO KOST 63/90

GRANADA, 16 DE FEBRERO

Mamá te escribo porque es la única manera con la que me siento capaz de decirte que hace dos días rompí mi compromiso con Noemí. No mamá, ya no habrá boda. Ella está destrozada pero sé que lo superará, ojalá que algún día también pueda perdonarme. Sí, ya sé que todo esto que te confieso suena a locura pero, créeme, no lo es. Me ha costado mucho dar este paso; tú sabes que Noemí era la mujer de mi vida, compartimos la infancia y  ocho años como pareja, además teníamos ilusiones y un proyecto de futuro en común, pero precisamente por eso, por lo vivido y porque la estimo, que no he querido destrozarle la vida.

Mamá, por favor, trata de entenderme.  Te hice caso, por fin me inscribí en un curso de dibujo y pintura. ¿Te acuerdas del hijo de don Jesús, el maestro colérico del primero?, del mayor, sí, David, el que era pintor y estudió Bellas Artes. Me lo encontré por la calle hace algunos meses y me contó que estaba organizando en su atelier unos cursos de técnicas de carboncillo y aplicación de colores. De pronto se me ocurrió que sería una buena idea participar en alguno de ellos y le pedí que me reservara una plaza. Se quedó algo pasmado por mi interés tan repentino pero ese mismo día me envió un correo electrónico en el que me decía que me había inscrito en el curso que comenzaba ese jueves. Fue durante aquella primera clase, cuando practicábamos el carboncillo,  David se acercó a mí por detrás y, mientras observaba mi dibujo y me daba algunos consejos de cómo mejorarlo, posó su mano sobre mi hombro derecho, en ese preciso instante sentí como una fuerte descarga eléctrica me recorría la espalda hasta culminar en  mi miembro. Fue un rayo, tranquila mamá, no voy a entrar en detalles, solo quería contarte que jamás había sentido algo igual, ni siquiera con Noemi. No, no quiero apesadumbrarte más así que voy a ser breve: aquella misma tarde cuando todos se fueron y nos quedamos a solas cambió mi destino.

***

Herbert Grönemeyer Männer (Hombres;)

Este jueves un relato: «de Caballos» va la cosa. [7 de octubre de 2021]

Pentesilea, reina de las amazonas.

El tema para el relato de los jueves nos lo propone esta semana Myriam y «de Caballos va la cosa». En su introducción, nuestra anfitriona, hace un magnífico recorrido por la historia del caballo y nos presenta en ilustraciones y fotos un motón de caballos ilustres tanto reales como fantásticos. ¡No se los pierdan!

Me ha llamado especialmente la atención el caballo de Pentesilea, a él y a la amazona le he dedicado mi texto.

350 palabras

Todos los relatos de esta semana los encontraréis en de amores y relaciones.

EL CABALLO DE PENTESILEA

Cae la luz y con Ella mis sueños se desdibujan en la mirada sombría de la noche. Porque fue Ella,  Pentesilea, la amazona salvaje, la que, temeraria, me rescató del páramo oculto de la luna, la que para  ganarme me enganchó alegre al hermoso carro de la aurora para mostrarme con los ojos del día toda la vida y el fuego de la tierra. Y fueron entonces las malas lenguas, las injurias y las mentiras,  las lanzas amargas del orden y  la  traición, las que la hicieron descender y caer a Troya  para formar ejército conmigo en las filas de los hombres y de la destrucción.

¡Oh Pentesilea mi reina!  Todavía hoy, viejo de acarrear siglos y guerras, cansado y triste,  aún  te busco y te lloro por estas inmensas praderas ¡ay! que nadie me salve de la locura de querer encontrarte y sentirte en todas las amazonas, porque necios son los que sin saber ni entender nada aborrecen la senda de la lealtad que me une a ti a través del corazón y del tiempo, e incrédulos y resentidos contigo se afanan en envenenar una vida tras otra con sus juicios los arroyos que bañan los prados de mi fidelidad  y de tu recuerdo.

¡Oh, desdichada mía! Cae la noche y con ella caes tú de nuevo, mi reina, herida mortalmente de amor por el Pélida, y es siempre él, el famoso héroe de los pies ligeros, que en cada crepúsculo, tras descorazonarte, asombrado, te levanta insaciable el casco para descubrir una y otra vez en  tu rostro la fiesta de las rosas indómitas … lucha ¡oh tú mujer intrépida!, ¡no desistas! ¡no desesperes del amor y de la vida!  ¡no vuelvas tu rostro abierto al caballo falso del enemigo! pues es la hora de los engaños y de los malos  presagios pero tú y yo cabalgaremos con coraje los mitos y  sus sombras en la esperanza de que todo el dolor y toda esta agonía inscrita para siempre pasen y volvamos a sentir maravillados despuntar silencioso el día, dichosos y alborozados los cuerpos, ¡libres de malas lenguas!

***

«Herd» documental de Stefan Morel

Este jueves un relato: VERANOS QUE SABEN A POCO [30 de septiembre de 2021]

Imagen sacada de MOLÍ DEL CAYER

Esta semana para el relato de los jueves desde Molí del Cayer nuestra anfitriona nos propone escribir sobre VERANOS QUE SABEN A POCO.

Mi relato:

UN SEGUNDO

350 palabras

Todos los relatos participantes los encontraréis aquí.

***

Desde Sierra Nevada

UN SEGUNDO

Me crucé con tus ojos y no puedo negar haberme sentido extrañamente molesta, un segundo y allí quedó todo; llevaba ya en la cabeza la vuelta a casa después de unas semanas de vacaciones y arrastraba dos maletas grandes muy pesadas. Andén 24. Me despedí de mis padres y al subir al autobús allí estabas tú otra vez observándome desde tu asiento. Volví a sentirme rara, algo vertiginoso e inexplicable se abrió dentro de mí. Con el billete en la mano te pasé de largo con un «nooo, este otra vez» en la mente pero tuve que retroceder porque me correspondía el asiento número dos, qué puntería, a tu lado. Evitando mirarte a los ojos saludé con un «hola» seco y neutral. Rápidamente me acomodé en mi asiento y sentí un sofoco, no supe si de calor o de rabia. Pantalón corto, piernas larguísimas, cabello lacio y castaño, ojos de un sol intenso y una inquietud … el rabillo de mi ojo izquierdo descontrolado se encontró con el de tu ojo derecho, sonrisa y ¡zas! desplegué el periódico,  al otro lado de la ventana mi madre, sonreía también diciéndome: «¡qué bien vas!»

El autobús se puso por fin en marcha e intenté perderme en la sección de negocios. El aíre era denso y dulce, de la radio del conductor nos llegaban las melodías del verano, recuerdas, nos conocimos al tiempo,  tú, el mar y el cielo iban desdibujando las letras y los valores bursátiles, entre nosotros se creó un  campo magnético, totalmente descolocada cerré el periódico con el deseo de  perderme en las montañas lejanas, en los inmensos campos de olivos pero de los pliegues del sol se elevaba rítmica tu respiración, me sincronicé, embelesada volví a desplegar el periódico para romper el vínculo pero tú te reclinaste hacia adelante y a través del espacio libre que dejaba tu espalda vi pasar para mi alivio  la señalización de  Málaga 30 kilómetros, entonces  buscaste algo en tu bolsillo, fue un segundo, te giraste feliz hacía mí con la palma de tu mano oferente ¿recuerdas? dos caramelos de limón y perdimos los vuelos …

***

La Oreja de Van Gogh – La Playa

Este jueves un relato: LA MENTIRA [23 de septiembre de 2021]

La mentira, imagen extraída de La trastienda del pecado

Para el relato de este jueves Maǧ nos propone ser un poco pinochos y hacer uso de la mentira en nuestro relato.

Esta semana me uno con un texto que he titulado con el nombre de mi abuela materna: MARCELINA.

350 palabras. Todos los relatos los encontraréis aquí.

***

MARCELINA

El mentiroso con el que más se identificaba  no era el famoso y estrambótico Barón Münchhausen (cuentan que se sacó a sí mismo de un cenagal arrastrándose de su propia trenza) sino  con su amigo Pinocho. Y es que Marcelina, de niña, fue tan mentirosa que le crecía la nariz como al entrañable hijo de Gepeto. Sus mentiras y travesuras fueron tantas y tan sonadas que pasaron a formar parte de su sustancia. Se miraba al espejo y veía cómo con cada embuste le picaba levemente la nariz, mientras, para sus adentros,  en realidad lo que quería era que se le ensortijara el pelo como los angelillos que poblaban los cuadros que estaban colgados sobre los cabeceros de las camas en casa de sus abuelos. Se pasó más de media infancia mintiendo, unas veces para hacer lo que le apetecía, otras para salvar el pellejo por haber hecho lo que le apetecía y algunas por el puro placer de fastidiar y porque podía pero ella, en verdad, lo que deseaba era ser un agellillo.

No se sabe el porqué pero una tarde, meses antes de cumplir los ocho, de pronto, se cansó de anhelar ser un querubín, se cortó las  coletas a rape y se vistió  un  mini short con peto que sacó del armario de su hermano para ser con todo su corazón un diablillo. Desde aquel día, entonces, dejó de mentir y desear lo que no podía ser  y hacía  honestamente lo que le daba la gana.

Lo asombroso del asunto fue que, así como su amigo Pinocho al dejar de mentir se volvió real,  ella por lo mismo se convirtió en un angelillo, pero no uno de  esos como en los cuadros que tanto le gustaban o como aquellos de piedra en las iglesias, sino uno de carne y hueso con las alas turquesa y colorín colora…

— ¡Ah!  ¿que no me crees?  ¿Que dónde tiene las  alas? Mira, fíjate bien; para que no salga volando su conciencia se las plegado y fijado a la espalda pero ahí están, ¿la ves?,  son las condiciones de la verdad.

***

Piotr Illitch Tchaikovsky – Himno a los querubines

Quirón: el amor es hábil y tiene manos

Friedrich Hölderlin © Literaturarchiv Marbach

S: Bueno, ¿y cómo te ha dado por traerte este poema de Hölderlin al nuestro bosque?

E: Pues la verdad es que leyendo hace algunos días La divina comedia de Dante, en la «riviera di sangue» aparece un grupo de centauros armados de arcos y flechas. Uno de ellos se acerca a Dante y a su maestro Virgilio que lo está guiando a su paso por el Infierno. El centauro creyendo que son pecadores les pregunta que a qué martirio vienen. Virgilio le responde inmediatamente que quiere hablar pero que solo lo hará con Quirón, el más sabio de los centauros. Este detalle me llamó la atención porque Hölderlin dedica también una de sus odas a Quirón. Busqué el poema, leí un poco sobre el centauro y me puse a traducirlo. Esta mañana me he vuelto a encontrar con Quirón en el blog La acequia pero esta vez resaltando la delicadeza del centauro y en relación con una planta, la centaurea, que debe su nombre a la bestia. Esta planta es muy común por este bosque, ahí abajo dejo una junto la traducción. El poema de Quirón es además muy interesante; el centauro, herido por el veneno de la flecha de Heracles, se ve separado de Dios y cae en un estado de desencanto, de desmitificación. La forma en que está escrito es clásica, ya lo he dicho, una oda, el tema también pero el lenguaje y la sintaxis no lo es en absoluto. Hölderlin rompe con el orden de los elementos en la frase, fragmenta el fluir de la dicción, como si con ello quisiera reflejar la ruptura con un ideal de totalidad. Aparentemente arcaizante la oda es sin embargo muy moderna; en poesía el paso de Quirón a Prometeo, es el paso del mito, de lo sagrado, al logos, la racionalización.

S: Sí, esa oda pertenece a su obra tardía, se incluye en sus Cantos nocturnos, ya sabes que no solo son un réquiem al amor perdido sino también a ese estado de inocencia de la poesía. Es por eso que en la oda no reína precisamente la armonía.

E: Me ha costado mucho traducirla, y tengo que reconocer que esta traducción no es la definitiva; me resulta en algunos puntos todavía bastante oscura pero bueno aquí planto una primera traducción. Ya la iré mejorando según vea que sea necesario.

***

La centaurea

Friedrich Hölderlin 

QUIRÓN

¿Dónde estás, ¡reflexiva! tú que siempre tendrías
Que ir al lado, en tiempos, dónde estás luz?
Claro mi corazón está despierto, pero rencorosa conmigo, a mí
Me reprime ahora la noche extraña siempre

Porque si no seguiría a las hierbas del bosque y acecharía
Una tierna presa junto al monte; y nunca en vano.
Nunca engañaron, ni tan siquiera una vez tus
Pájaros, pues casi demasiado a punto venías,

Ser para ti así el potro o el jardín de recreo,
Con divagaciones, por el corazón, ¿dónde estás luz?
El corazón se ha despertado de nuevo pero cruel
Me arrastra violenta la noche siempre.

Yo estaba bien. Y de la rosa del azafrán y el tomillo
Y el trigo me daba la tierra el primer ramo
Y aprendía bajo el frescor de las estrellas
Pero solo lo nombrable, y conmigo

Desencantado el campo salvaje,triste, se alojó
El semidiós, esclavo de Zeus, uno, el hombre recto
Y ahora estoy sentado solo y callado, una hora
Tras otra, y figuras

De tierra fresca y nubes de amor crea
Porque hay veneno entre nosotros,ahora mi pensamiento
Y pongo mi oído en la lejanía por si un
Amable salvador quizás viniera a por mí.

Con frecuencia entonces escucho el carro del tronador 
Al medio día cuando se acerca, el más conocido
Cuando la casa tiembla y el suelo
Se limpia y el tormento se vuelve eco. 

Oigo entonces al salvador en la noche, le oigo 
Matando, el liberador, y abajo lleno
De hierbas frondosas, como en una visión
Miro la tierra, un fuego violento; 

Pero los días cambian si uno entonces
Los mira, dulces y malos, un dolor
Cuando uno es una doble figura, y no
 Hay quien conozca que es lo mejor. 

Pero eso es el aguijón de Dios; nunca
Podría uno amar la injusticia divina de otra manera.
Pero Dios está en su hogar entonces
Ahí a la vista, y la tierra es diferente.

¡Día! ¡Día! Ahora respiráis bien otra vez, ahora bebéis,
¡Vosotros prados de mis arroyos! Un vistazo
Y se enderezan los pasos, y como un
Señor, con espuelas, y contigo mismo

En este lugar, estrella errante del día, apareces tú,
Tú también, oh tierra, cuna apacible, y tú, 
La casa de mis padres, que inurbanos 
A las nubes de las bestias salvajes se marcharon.

Coge ahora un caballo, y ármate y coge
La lanza ligera, ¡Oh muchacho! La profecía
No se rompe, y no esperes en vano
Hasta que se cumpla el retorno de Heracles.  

Friedrich Hölderlin, Gesammelte Werke, S. Fischer Verlag, Frankfurt 2008, CHIRON: págs. 156-157, traducción: Esther R. G.
Nikos Skalkottas: Nocturne

Este jueves un relato: CONVOCATORIA 16 de Septiembre: IMPROVISACIÓN

Imagen tomada de Neogéminis

Mónica nos propone para este jueves que ejercitemos el arte de la IMPROVISACIÓN, que cerremos los ojos frente al teclado y nos dejemos llevar por la imaginación y escribamos «una historia interesante desde el punto de vista literario de tema y características libres».

Le he hecho caso a nuestra estimada anfitriona y he pensado también en el señor Kafka que decía que basta con sentarse a solas a la mesa para que el mundo y las historias se desplieguen ante nuestros ojos. Y bueno, a mí se me ha desplegado una que no sé si será interesante desde el punto de vista literario pero que espero que al menos tenga un poquito de más suerte que mi texto de la convocatoria anterior.

Marlene: 350 palabras.

Todos los relatos los encontraréis en Neogéminis.

MARLENE

Mi madre me ha dicho que en cuanto escuche algún avión o el ratatatatá de la metralla me tire inmediatamente al suelo y no me mueva pero aquí todavía no ha llegado la guerra. Hoy ha sido mi primer día de colegio y estoy escribiendo todo para no olvidar nada y poder contárselo a mi madre. Ella me enseñó a leer y a escribir y también a tocar un poquito el piano pero aquí no hay piano. La escuela está en una habitación de la iglesia y somos muy pocos niños. Yo soy la más pequeña y la única que viene de fuera. Lo sé porque esta mañana he visto como todos los niños y niñas venían con sus mamás, venían además con unos cucuruchos con dulces. A mí me ha traído Elfriede, la señora de la pensión. Hace unos días, en el patio trasero de la taberna, crucificaron un marrano y lo mataron.  Yo eso no lo vi porque en cuanto comenzó a chillar horriblemente me subí corriendo a la buhardilla donde está mi cámara oscura para esconderme debajo de la cama. Me tapé fuertemente los oídos con las palmas de las manos pero el pobre animal no dejaba de chillar horriblemente. Así estuvo un rato hasta que por fin se calló  y me quedé dormida, no sé cuanto tiempo. Me despertó Elfriede que me llamaba para que bajase a comer como todas las noches con ellos y con los huéspedes. Comimos una sopa muy buena y como una salchicha asada de color negro que estaba muy rica pero me sentí mal cuando me dijeron que estaba hecha con la sangre del marrano que acababan de matar. (Mamá, no te preocupes por mí, no paso hambre.) Hans, el marido de Elfriede, me ha dado hoy una colleja porque al volver del colegio le he dicho ¡Hi Hitler!, se ha enfadado mucho conmigo y me ha dicho que en su casa se saluda con ¡buenos días nos da Dios! pero eso mismo le he dicho esta mañana  al maestro y él me ha explicado que se saluda con “Hi Hitler”.   

***

Documental Los niños de la guerra recuerdan – Idioma alemán.

Entre aves de rapiña de Friedrich Nietzsche

Esther:Pero bueno ¿y por qué me venimos ahora a plantar aquí a un Zarathustra?

Suzette: Pues porque en un bosque siempre tiene que haber sátiros, querida.

ENTRE AVES DE RAPIÑA
El que aquí quiere bajar,
¡qué rápido
lo traga la profundidad!
-Pero tú, Zarathustra,
todavía amas el abismo,
¿lo haces igual que el abeto?-
Que echa raíces donde
la roca misma horrorizada
mira a la profundidad -,
ella duda de los abismos
donde todo alrededor
tira hacia abajo:
entre la impaciencia
cantos salvajes, riachuelo precipitado
pacientemente condescendiente, duro, callado,
solitario ...
¡Solitario!
¿Quién se atrevió también
a ser aquí huésped,
a ser tu huésped?
Un ave de rapiña quizás:
seguro que se cuelga
al mártir firme
de los pelos burlona
con locas carcajadas,
un ave-carcajada de rapiña ...
¿Para qué tan firme?
-se burla terriblemente:
se tiene que tener alas cuando se ama el abismo ...
no se puede uno quedar colgado,
como tú, ¡colgado!-
Oh Zarathustra,
¡el más terrible Nimrod!*
¡Hasta hace poco cazador aún de Dios
la red de pescar de todas las virtudes,
la flecha de la maldad!
Ahora-
por ti mismo perseguida,
tu propia presa,
agujereada dentro de ti ...
Ahora
sola contigo,
soledad a dúo en el propio conocimiento,
entre mil espejos
delante de ti mismo falsos,
entre cien recuerdos
incierto,
en cada herida cansado,
en cada helada frio,
en las propias sogas estrangulado,
¡Autoconocedor!
¡Autoverdugo!
¿Para qué te ataste
con la soga de tu sabiduría?
¿Para qué te sedujiste 
en el paraíso de la vieja serpiente?
¿Para qué te insinuaste 
en ti -en ti? ...
Ahora un enfermo
que está enfermo del veneno de la serpiente; 
Ahora un preso
al que le tocó el destino más difícil:
en su propio agujero
agachado trabajando,
encorvado en ti mismo,
enterrándote a ti mismo,
sin ayuda posible,
tieso,
un cadáver-,
donde se amontonan cientos de cargas,
sobrecargado de ti mismo,
¡un sabio!
¡un autoconocedor!
¡el sabio Zarathustra! ...
Buscabas la carga más pesada:
ahí te encontraste a ti mismo-
no te rindes a ti mismo ...
Acechante,
agachado,
¡uno que ya no anda más erguido!
Tu te me unificas todavía con tu sepultura,
¡espíritu cerrado! ...
Hasta hace poco aún tan orgulloso,
¡sobre los zancos de tu orgullo!
Hasta hace poco aún el eremita sin dios,
el eremita a dúo con el diablo,
¡el príncipe escarlata de todo desatino! ...
Ahora-
entre dos nadas 
retorcido,
un signo de interrogación,
un enigma cansado-
un enigma para aves de rapiña ...
ellas te van a „salvar“ ya, 
ya están hambrientas de tu solución.
al rededor de ti, ¡colgado!
¡Oh Zarathustra! ...
¡Autoconocedor! ...
¡Autoverdugo! ...
F. Nietzsche: Dionysos-Dithyramben, en: Friedrich Nietzsche Gedichte. Reclan, Stuttgart 2010, S. 69-72. Traducción propia.
* monarca legendario de Mesopotamia, en La Biblia un tirano impío que construyó la Torre de Babel, „el más violento de los cazadores“.
Friedrich Nietzsche – Heldenklage / Alex Alguacil, piano

53 + 1 = con sueños y esperanzas

*** sin número

"Eterna juventud" 
!Menuda quimera!
¿Pasión eterna?
Un ojo ciego y desdoblado
Sobre la tersa inconsciencia 
En el amor
¿Sentir? 
Es otra cosa 
Un rastro de vida 
Donde una arruga es una semilla 
En la ausencia del tiempo 
(A destiempo) 
Sobre la piel
Una pata de gallo
Diáfana con un ojo
Puesto en la  eternidad de la carne 
 La luz el fruto y la sangre
¡Quiero vivir, amar, morir y ensanchar el alma!
13.09.2014
«Alborada» Juan Martin. De «The Andalucian Suites» (1990)

Este jueves un relato: CONVOCATORIA 9 de septiembre: LA GRATITUD.

Imagen sacada de LAZOS Y RAÍCES

Para este jueves Dorotea nos propone contar situaciones reales o inventadas en las que sentimos gratitud, la expresamos o la usamos como un escudo…

Los enlaces a todos los relatos de los participantes los encontraréis en LAZOS Y RAÍCES.

***

LA GRATITUD

La verdad es que tengo mucho que agradecer a la vida, al universo, a esa energía que algunas personas llaman Dios y que yo llamo también Madre del Cielo. Energía amorosa que siempre me ha acompañado en los momentos difíciles de mi vida , en la soledad y el fracaso, en el dolor y la tristeza, en la pérdida y el desamor, en el miedo a la locura y en aquellos descorazonadores ataques de pánico que  durante algún tiempo me hicieron caer en la oscuridad de un  infierno  que me trastocó la memoria, la visión y hasta el alma. Le agradezco además todo el clamor y  la alegría de los pajarillos al amanecer en los despertares tristes y el vuelo de las palomas que tantas veces  me devolvieron la presencia simbólica de la paz que buscaba pero que tanto me costaba encontrar dentro de mí. Le agradezco también la presencia suave y hermosa de las corzas, comedoras de rosas y amamantadoras de inocentes cabritillos porque tantas veces me restituyeron el amor y la esperanza, la dulzura del ser.   

 Mucho que agradecer  tengo a toda mi familia y a todas las personas que me quieren y me aceptan tal como soy sin querer manipularme o cambiarme, con todas mis virtudes y mis tantísimos defectos, con mis simplezas, con todo mi amor y no pocas veces con toda mi  ira.

Sí, es verdad, mucho tengo que agradecer también a las personas que muchas veces sin querer  y algunas queriendo me hicieron daño porque ellas también me enseñaron a desprenderme y  a abrir mucho más mis alas, a crecer y creer en mí,  a vencer dificultades .

Tengo mucho que agradecer a todos los seres que de alguna manera o por alguna razón están o estuvieron a mi cargo porque ellos son los que me dan el placer de amar sin más.  Mucho tengo que agradecer a Ben, el gatillo de tres patas, del que me he encargado de hospedar estas tres últimas semanas porque me ha recordado que no hay discapacidad en la fuerza y la alegría de vivir.

Muy agradecida estoy además a ti que te pasas  por aquí  y me regalas tu tiempo, tu atención  y si quieres también tu cariño y tus palabras. Muchas gracias.

***

Max Richter – Mercy