Este jueves un relato: «El Condominio (o «Comunidad de propietarios») [12 de Mayo 2022]

Imagen sacada de de amores y relaciones

A última hora me sumo a la propuesta de Myriam con un relato granadino.

350 palabras más título.

Todos los relatos de este jueves los encontraréis aquí.

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El 57, 8ºB

Había recibido una llamada desde la central para que recogiese a un cliente en la puerta del supermercado que hace esquina entre Pedro Antonio y Obispo Hurtado pero apenas cincuenta metros antes, a la altura del pub Marilyn un cebollazo en la luna del coche lo hizo frenar en seco. Afortunadamente aquello que le cayó del cielo, y que en un principio no supo de qué se trataba, se quedó en el susto pero tuvo que echar marcha atrás y apearse del coche porque a aquella cebolla le siguió una lluvia que paralizó el tráfico en ambas direcciones y se hizo preciso, para desmantelar la inesperada emboscada, averiguar de dónde venía el bombardeo.

Desde la acera opuesta pudo observar como las cebollas volaban desde una de las ventanas abiertas del único balcón acristalado del edificio número 57. Contó los pisos y era el 8º, rápidamente cruzó la calle y corriendo atravesó el portal del edificio hasta llegar al ascensor, a punto estaba de pulsar el botón para llamarlo cuando a su derecha una señora le llamó la atención, con los nervios no la había visto, era la portera. Sentada a una minúscula mesa camilla, detrás de su mostrador le llamaba la atención: Oiga, ¿a dónde va usted?, contuvo su furia y le explicó lo ocurrido. El balcón de las cristaleras corresponde al 8ºB, es el piso de los Ruiz, tienen niños pequeños y, ni dejó que terminase la frase ni esperó al ascensor,  disparado como una flecha corrió hacia la escalera y subió a zancadas  hasta el 8º. Nada más llegar allí, en la misma planta, se encontró , puerta con puerta, a dos mujeres que charlaban alegremente con el panadero, justo enfrente, otros dos pisos con las letras C y D así que solo necesitó un vistazo para saber a quién dirigirse: señora, le dijo a la del pelo negro azabache, vaya usted a su balcón que alguien ha montado la de dios a cebollazos.  

Al poco, la mujer volvía con las autoras del crimen, dos niñas sonrientes de apenas tres años, su hija y la de la vecina.

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Carlos Cano -Habanera imposible.

«Las siete citas»

Gustab nos reta a escoger una de las siete citas que nos propone y escribir un relato erótico. La verdad es que no domino para nada este género y no pensaba escribir pero, mira por donde, dos de las citas propuestas me han llamado la atención y al final he escrito, me parece a mí, algo que se puede acercar, en un sentido muy amplio a lo que entiende Diane Ackerman por erótico, que no tiene por qué ser lo que comúnmente entendemos por erótico, además, me he tomado como muy a pecho lo que dice mi estimada Marilyn Monroe, así que los límites ¡lista o tonta, diablos! que los límites se los pongan los monjes de Bataille.

La cita que he tomado como inspiración es la de Carl Gustab Jung. A Diane Ackerman y a Marilyn Monroe, si os interesan, las podéis leer, allí encontraréis además más citas y mal relatos, en Adoquines mojados.

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“El instinto erótico pertenece a la naturaleza original del hombre… Está relacionado con la más alta forma de espíritu.” Carl Gustab Jung

Zoe: El instinto erótico es como un demonio que penetra en las carnes y le da deseo de vida, y es  por eso que al deseo lo llamamos también amor, en una tensión muy amplia que va desde el instinto de conservación a la entrega por amor de la misma vida.  

Santiago: Osea, a ver si te entiendo, que allí donde hay un demonio hay un ángel y al mismo tiempo un ser vivo (:si hay demonio seguro que será mujer:) donde se encarnan, o digamos donde se habitan y tensan. Eso quieres decir ¿no?

Zoe: No, el ser mismo crea esas metáforas para intentar expresar lo que siempre ha sido un misterio y es que la experiencia vital es un proceso, que por muchas vueltas que le demos, no se entiende por completo, no se deja tampoco crucificar mas que introduciendo la idea de transcendencia, una transcendencia mental, o una más básica, la que está en el origen de la vida misma, la de las mismas carnes, para mí, la transcendencia más espiritual, pues es tacto, es acto, es éxtasis, es todo, se vive con todo el ser y al mismo tiempo va más allá de él. Pero aquí, yo misma, en un intento de satisfacer mi deseo, en un acto de amor, a mi entender el diálogo es eso, mimetizo mi experiencia vital dándole cuerpo a mis pensamientos en esta lengua que es la escritura, una manera, digamos bastante mental pero todavía algo carnosa, material, si quieres llámala híbrida. A través de la escritura nos transcendemos e intentamos penetrar de una manera más o menos amable el mundo de afuera y al otro.

Santiago: Te enrollas que da gusto pero eso que me dices para mí no solo no tiene sentido sino que no tiene nada de erótico, sin embargo, esos pezones que te trascendían encendidos por debajo de la blusa los otros días cuando nos encontramos en la conferencia de los miércoles, eso sí que te confieso que lo pienso y me quita la vida. La próxima vez haz el favor de ponerte sostén, de lo contrario voy a tener que pensar qué quieres algo conmigo.

Zoe: Sí llevaba sujetador y déjate de coñas que estoy hablando en serio. La escritura para mí es ya de por sí un acto erótico y el diálogo es una forma más de hacer el amor.

Santiago: ¡Ah, bueno! ¡Bendita sea la escritura! entonces sí que quieres algo conmigo. De todas maneras, volviendo a lo de penetrarme con tu verborrea, no, no soy de tu opinión, creo que estamos mas solos que las una y esa ideas de transcendencia, de amor o vete tú a saber, no son mas que maneras de consolar nuestro miedo a la soledad frente a la muerte. Nacemos, o mejor dicho, de los pelos nos sacan a la luz, crecemos, maduramos y  un día caemos en la cuenta que por mucho que nos amarremos los unos a los otros, por mucho que nos sujetemos al mundo hablando o follando, estamos radicalmente solos, totalmente alienados pero solos. Aquel cordón umbilical de transcendencia primigenia fue enterrado ya poco después de nuestro nacimiento, como ya enterramos a nuestra madre, a nuestros padres, o los enterraremos, o como nos enterrarán a nosotros, a todos, y eso nos aterra. Es posible que sea esa la razón, que sea por el pánico que creamos ideas como esa de la trascendencia en otros cuerpos en otros mundos, y hasta más allá del tiempo pero más allá de nuestra propia soledad no hay más unión ni trascendencia que la del abismo impenetrable que nos separa. El placer es un buen consuelo que nos ayuda a sobrellevar, a olvidar, la bomba de relojería que llevamos dentro. ¿Tu has follado ya en una cama de agua?, ya sabes que el origen de la vida podría estar en el agua.

 Zoe: Mira qué chistoso que eres, con las ganas te vas a quedar si piensas que te lo contaría. Tú dices que estamos radicalmente solos pero la verdad es que nunca lo hemos estado, desde el primer momento de vida estamos en una relación, con nuestros progenitores y con el mundo y así seguimos estando, relacionados, aunque lo sintamos de otra manera, hasta que morimos. Y esa relación trascendente, con los otros, con el mundo y con nosotros mismos es de deseo y de amor al mismo tiempo en todos los planos, el mental, el espiritual y el corporal, a eso lo llamo yo estar vivos, estar en diálogo, contigo ahora mismo, a solas con nosotros mismos o con nuestro entorno, un deseo que no termina nunca de saciarse. Pienso además que todos deseamos amar y que nos amen y cada uno expresa ese deseo según sus necesidades, tú con tu cama de agua, me imagino que con este frío estará caliente, ¿no?

Santiago: 30 grados, ¿qué haces mañana por la noche?

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Claro de luna de Beethoven interpretado por Igor Levit

Este jueves un relato: «Mi jueves en el mes de las flores»

¿Flores? Todas tienen su Mayo.

Este primer jueves de mayo nuestra anfitriona, Tracy, se lo dedica temáticamente a las flores y nos propone celebrarlo dándole la bienvenida con un texto donde la protagonista debe de ser la flor que mas nos guste, o con la que más nos identifiquemos. A mí me gustan todas, en exceso, lo reconozco, así que he aprovechado la ocasión he recopilado de la infinidad que he mirado por los alrededores y enlatado en foto unas cuantas abajo, en la galería. Más abajo encontraréis mi texto.

350 palabras

Además, como siempre, todos los relatos jueveros los encontraréis en TRACYCORRECAMINOS

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No tengo flor preferida, lo fueron las amapolas silvestres entre los campos de trigo de la infancia, narcóticas e inocentes como el primer beso, lo fue luego una margarita que deshojé pensando en él, primer amor sí, no, sí me quiere, no me quiere, me quiere, blanca y suave, risueña y bailarina como un girasol a la luz, fulgor por aquí sí, no, sí me ama. Nunca lo supimos, ni él ni yo, solo la margarita sí, no, ella lo supo, desnuda y marchita quedó la interrogación.

De pétalos encarnados volvió a vestirse siempre joven la primavera con Botticelli y fueron entonces (llámalas canción dijo Adonis y cántalas para el mundo) las rosas brotando verso a beso en muchas bocas carnosas, mis preferidas, hasta fulminar rebeldes las palabras con espinas mis labios y al ruiseñor.

La rosa blanca de locura se abre callada en la frente, rosas de luz, rosas de sombras, rosas rojas de dolor, pánico y rosa amor de jazmín la fragancia que te salva, las rosas del insomnio, rosas de pasión brotando a fuego por todo el cuerpo, brillo de rosas al atardecer, rosas de otros mundos y todo florece de nuevo, del olvido regresa la vida con una rosa blanca en la mano, rosas rosas del alba.

Eternas y frágiles son las rosas para mis ojos pero en este instante da la nota azul un ramillete indómito de nomeolvides diminutas, bien agarradas a la piedra, así las prefiero. ¿Ves? ahora me gustan todas, las flores, con sus colores y sus excesos, círculo mágico de nenúfares, sátiros de agua, anémonas como lágrimas furtivas, salvajes ninfas y camelias siemprevivas, de lirios los pensamientos, magnolias sin vientre rosas, blancas como una estrella y amarillas, crisantemos con esperanza de espliego en los dedos y ese clavel alegre de fiesta en mi pelo.

Liberado el vuelo del nardo y el azahar, mimosa miro al cielo, llueven letras de cerezo, son  del vecino, las dejo volar y anidar sobre mi pecho, deseos sin nombre con una perla en la boca, ¡silencio!, aquí una orquídia dormida, ¡asombro!, ahí una florecilla sin nombre …

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Ara Malikian desde Las Ventas en Madrid «Pisando flores»

Este jueves un relato:»Soñar despiertos …» [14 de abril de 2022]

Arte digital de Aykut Aydoğdu en La trastienda

Soñar despiertos, a eso nos invita Maǧ este jueves y a mí no se me ocurre mejor cosa que bailar porque bailar para mí es eso, solo presencia y soñar …

350 palabras

Todos las ensoñaciones los encontraréis en La trastienda del Pecado

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Flamenco en la Chumbera

¡Un-dos-tres-cuá!, ¡eso!, ¡vamos!, ya me sale el paseíllo de la salida , la llamada y algunos remates, a ver si practicando un poco me voy encanando ya con una escobilla, ¡ole! ¡cómo me gusta el braceo …

No empleís la violencia
diplomacia es lo mejor.
Que así se ganan las guerras
y ganar siempre  …

ganar, perder, qué fijación con la lucha, con lo bonica que es la paz, ¡anda y la piel!, a más de uno de esos guerreros farrucos lo condenaba yo a un siglo de bailoteo, pero por alegrías. A propósito de alegrías, ¿cómo será su ciclo armónico?, por ahora solo me sé el tiempo por tangos ¡ah-dos- tres-cuá! los acentos en el dos y el cuá, y redoblando, planta, tacón, ticotá, ¡venga!, pero suavecito, ahora la patá, arrastrando pelvis, ¡qué risa!¡mira qué bruta y fisna la granaína!, ¡agarrá al suelo!, ¡ay-yaly-yaly-yaly, marcajes por golondrinas, cuatro por cuatro compases, ese es el ciclo para los tangos pero ¡qué lentos son éstos de Málaga!, dice el cantaor que si los llegase a entender lo entendería todo

¡uno-ah-áh!,

¡dos-ah-áh!

¡tres-ah-áh!,

¡cuatro-ah-zás!

Como se nota que soy principiante pero ya le voy sacando cadera y estructura. Luego busco el mantón y lo cuelgo para que se le estiren los flecos de sol, con la lluvia, tiene que estar en el armario, ¡madre mía! se me ríen los huesos nada más de pensarlo, el body de encaje negro que me regaló Tom, con una falda flamenca seguro que me queda estupendo, qué ganas que tengo que llegue el mes de los caracoles, ¿cómo que quieras tú que no quieras?, ¿escucho bien?, ¡unos pitos y cambio de sueños guapo! que la boticas con botones me las compro yo, flores y lunares,  además, la falda va a ser de colores que el trasero lo merece, un poquito respingón, ¡toma ahí selfie! ¿Que dónde tengo a mi abuela?

¡Alegría corazón!

¡Ay-yaly!

¿a quién

pudiera yaly-yaly?

¡baila y canta

mi arma!

¡que no se te seque el madroño!  

¡venga jaleo!

luna negra

un puchero

con ¡tracatá!

¡tangos por fiesta!

y sueños por alegrías!   

tiri- ti-trán-tran-tran

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Bailaora: Silvia del Lolo

Este jueves un relato:»Uno de diez» Elegirás un comienzo … [7 de abril de 2022]

Imagen «Uno de diez», la encuentras en «de amores y relaciones»

De una lista de diez , Myriam nos propone escoger uno de los comienzos para nuestro relato.

Número 7: Durante los días siguientes no conseguí quitarme de la cabeza aquella imagen

350 palabras.

Todos los enlaces a los relatos participantes los podréis encontrar en de amores y relaciones.

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Durante los días siguientes no conseguí quitarme de la cabeza aquella imagen, al retrato de la abuela le había alcanzado un trozo de metralla y los cristales de las ventanas, a pesar de que los habíamos protegido por fuera con cartones, quedaron desmenuzados por el bombardeo. Pero nosotras, que nos habíamos refugiado en el baño, resultamos ilesas. No hacía ni un mes que me había comprado un pequeño coche para ir a trabajar pero todo fue tan inesperado, además, aquel día no pude conseguir gasolina en ningún sitio y por eso no pudimos abandonar la ciudad. ¡Qué poco me había durado el sueño de una vida liviana y confortable! Hacía frío y allí no podíamos quedarnos así que le dije a mi madre que preparase su mochila y que cogiera algunas mantas porque nos íbamos a dormir al laboratorio. Ella, que hasta entonces siempre había sido  una persona resoluta y práctica, sin mediar palabra se dirigió a su dormitorio, llevaba el retrato de la abuela en la mano y con un movimiento que me pareció infinitamente lento lo metió en la mochila, luego se fue hasta la cómoda, abrió un cajón,  sacó un álbum de fotos y despegó un retrato de sus padres. Me di cuenta que estaba como en estado de shock así que yo misma me puse a reunir nuestras cosas, busqué unas de mis deportivas más cómodas y le ayudé a calzárselas, cogí unas mantas y unos libros y bajamos a la calle. Nada más salir del portal ocurrió algo inesperado, un comando de militares extranjeros apareció con un vehículo de los que utilizan para trasladar presos y nos ordenaron subir a él. La idea no me entusiasmó pero no nos quedó mas remedio; el comandante insistió: era una orden. Nos sacaban de la ciudad pero no quisieron decirnos a dónde. Después de horas de viaje llegamos a un puesto fronterizo. Allí nos hicieron entregarles toda nuestra documentación pero no nos la devolvieron. Pasamos la frontera y a pocos kilómetros de allí nos abandonaron en una aldea, indocumentadas.

Mi madre estaba mal pero tuvimos suerte; un campesino nos ofreció su ayuda, una habitación con un camastro y poco más.

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Nota: He traído a tierra y tiempo de nadie, con algunas licencias y actualizaciones, el recuerdo de una amiga que anciana, dichosa y expectante murió hace algunos años. De suerte que no tiene que revivir el trauma.

Sophie Hunger -Le vent nous portera.

Abril hace lo que quiere

Por navidades una amiga me regaló un calendario de arte precioso, con acuarelas pintadas por artistas con discapacidad, que están realizadas o bien con la boca o con los pies. A mí me parecen todas sorprendentes. Los motivos que acompañan a los meses son muy variados pero todos hacen alguna referencia temática a los cambios que va haciendo la naturaleza en el transcurso del año. Además de la acuarela y su título, el calendario va encabezado por unos versos o alguna cita de alguna persona conocida. Es un calendario de mesa y la verdad es que por la belleza, vitalidad y optimismo que irradian las obras es una alegría y motivación diaria para mis ojos.

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Eile mit Weile de Thomas Kahlau

¿Y por qué cuento todo esto? Pues porque a este mes lo acompaña una acuarela de Thomas Kahlau pintada con la boca titulada «Prisa con Weile (=Tiempo, Musa)» , una imagen de cuento que me ha parecido como sacada de Alicia en el país de las maravillas, con un conejo subido sobre un caracol gigante, los dos de camino a un lugar, al parecer, llamado Weile. Y es que también este mes celebramos La Pascua y aquí se celebra con conejos que ponen y esconden huevos en los jardines, normalmente de chocolate, allí irán, con Musa-raña, a esconderlos.

Y con la acuarela una frase de Mahatma Gandhi que no puede ser más adecuada para el tiempo que vivimos:

No hay camino que lleve a la paz, la paz es el camino.

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3 de abril, Selva de Oden

Este principio de abril además nos ha sorprendido con nieve, a ver dónde nos lleva …

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Roger & Brian Eno – Spring Frost

Este jueves un relato: «Gestos» [31 de Marzo 2022]

Imagen de Neogeminis: GESTOS

El lenguaje no verbal, el lenguaje corporal y el de los gestos, es el tema que nos propone para el relato juevero nuestra anfitriona desde Neogeminis.

350 palabras

Todos los relatos participantes los encontrareis aquí.

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Panadería&Confitería en Neckargemünd

No le quedó más remedio que sonreír, sonreír cuando le hablaban en la cola del supermercado sin saber qué le decían, sonreír, encoger los hombros y levantar las cejas dibujando en el rostro un lo siento, no le entiendo. Sonreír también a la dependienta de la panadería señalando con el dedo índice al objeto de su deseo,  ¿Kuchen …? ¿ Schokolade …? Sí, con el rostro soleado, sonreír más y asentir alegremente con la cabeza.Y es que no entender significa a veces tener que vivir sonriendo por la vida, es algo así como cuando eres miope y todavía no te han corregido la miopía, vives sin quererlo ni saberlo en un túnel de dulce ignorancia y todas las pieles, todas las personas te parecen bellas y acrisoladas. Por aquí dicen que el demonio se esconde en los detalles y qué razón tienen, ¡o no!, el caso es que se pasó meses sonriendo como un payaso, pero claro, un payaso algo miope, que al ponerle gafas de pronto descubre que una rosa es una rosa, maravillosa sí, pero ¡cuidado! que el capullo del vecino con espinillas y Mariflor, su novia, son, fíjate bien, otra cosa. Con el idioma pasa algo parecido cuando no entiendes, vives como en un estado de gracia, todas las personas te parecen hermosas y solo algunos mohines, algunos entrecejos fruncidos, algunas comisuras decadentes, algunos detalles disonantes dejan entrever que no todo el mundo es un circo o una balsa de leche. Pero ¿y qué le importaba a ella eso?, las disonancias propias y las ajenas le duraban un suspiro, y si algo quería que perdurase eternamente era la ilusión del amor. Por eso sonreía y cerraba los ojos cuando con ternura posaba sus labios como alas de mariposa sobre los labios del amado, entonces se dejaba llevar con él fuera del tiempo para despertar lentamente, metamorfoseada, y seguir sonriendo con mirada polifémica y glotona en busca del lóbulo de su oreja derecha para celebrar allí sin malentendidos, con sutiles mordiscos, todas las pequeñas traiciones, pasadas y futuras, por venganza, por delirio, por fe, o por estar vivos.

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*Cuenta Pina Bausch en una entrevista como en una de sus estancias en Grecia, con una amiga una noche en una fiesta, viendo con que espontaneidad y maestría bailaban los allí reunidos, a ella le dio vergüenza bailar. Entonces una niña se le acercó y le dijo: «Baila porque si no bailamos estamos perdidos«.

Ensayos con Pina Bausch

Corre un viento azul y suave, debe de ser primavera …

Aprovechando el sol de la tarde ayer subí hasta la Abadía Neuburg para sentarme en su murallón o debajo de algún árbol y leer tranquila. Por el camino me entretuve observando y protocolando las primeras floraciones y es que se nota que llevamos días sin ver las nubes, cosa rara por aquí que suele llover un día sí y otro también. Ya sé que exagero pero es la sensación; a veces nos pasamos semanas con cielos grises y cerrados, y ahí dejo la frase, sin abertura, para que me entiendan. Siempre lo he dicho, no es el frío a lo que me costó acostumbrarme sino a la falta de luz. Granada, la ciudad de donde procedo, tiene un clima continental y no es raro que en invierno los termómetros alcancen temperaturas bajo cero pero el cielo suele ser cielo, un techo alto muy azul que no se te cae encima como aquí, del sol, para qué comentar, la luz en Granada es muy especial. Heidelberg, por el contrario, es una de las ciudades más cálidas de Alemania, rodeada de montañas bajas, la ciudad parece que está como protegida, la temperatura media anual es de unos 12 grados, lo cual no está nada mal, eso sí, esas mismas montañas cubiertas de bosque que la rodean les gusta acunar nubes. Pero a lo que íbamos, llevamos unos días disfrutando de buen tiempo y la naturaleza rápidamente se ha puesto a festejar la luz, no cabe duda, la luz es vida. En este lado norte de la ciudad, donde yo vivo, a los huertos y los jardines que miran al poniente ha llegado la primavera y ya florecen los magnolios. Los míos miran al norte y siempre son de los últimos en abrirse al mundo, necesitarán unas semanas más. Pero los setos de forsythias con sus flores amarillas necesitan menos luz y brotan y alegran por todas partes. En los prados están floreciendo también las endrinas y a mi me ha parecido que incluso algún ciruelo.

Llevo años observando las florecillas silvestres que crecen por estos parajes sin saber sus nombres, como si de alguna manera primero hubiese querido aprender de su estar en el mundo en silencio, su lenguaje mudo, rico en colores, texturas, formas y fragancias. En realidad, ellas no necesitan más lenguaje que ese y a mí por lo general esa pureza me basta pero ayer me picó la curiosidad y quise saber cómo las llaman. Es por eso que a la vuelta de mi paseo busqué sus nombres y descubrí que con las campanillas de la nieves y las manzanillas, de estas sí que conocía sus nombres, comienzan a florecer también las anémonas, primero las blancas y luego las azules, las hay también amarillas pero esas las he visto florecer más tarde en las orillas de los caminos, y estas otras primeras flores, también amarillas, de pétalos brillantes y carnosos, que a mí me parecían de mantequilla, las llaman celidonias. Parece que son muy ricas en vitamina C y se pueden añadir a las ensaladas, qué cosas, como las hojas de los dientes de león.

Los narcisos, que aquí los llaman campanillas de pascua, llevan ya floreciendo en las orillas de los caminos algunas semanas pero en las zonas más oscuras, sobre la hojarasca, desde hace solo unos días. He visto además entre el follaje florecer en nombre de los humanos el neumático de una rueda de bicicleta y también una botella de cristal vacía, muy cerca de uno de los árboles que cayeron con las últimas tormentas. Las ovejas, las corzas y muchos insectos que son gourmets de flores y florecillas silvestres seguro que ni montan en bicicleta ni se emborrachan.

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Dora Pejacevic_La vida de las flores Op.19, campanilla de las nieves.

Este jueves un relato: «Sucedió en la fábrica»[17 de marzo 2022]

Este jueves Myriam nos propone una fábrica como escenario de nuestro relato. El tema me llevó a la primera fábrica en la que trabajé para ganarme la vida durante mis tiempos de estudiante. Sigo con mis las anécdotas de supervivencia, esta vez me hago de abuela, de hada madrina y de protagonista …

350 palabras

Todos los relatos participantes los encontraréis pinchando aquí.

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¡ZEITAKKORD!

Había pasado por diferentes máquinas y en ninguna me dejaron trabajar por más de una semana. No sabía exactamente el porqué, pensé que quizás fuese porque era una estudiante y mi trabajo en Schmitthelm se limitaría al periodo de vacaciones. El caso es que si ya la primera máquina en la que me colocaron me pareció un horror y de allí me fue de mal en peor, aquella sala y aquella cadena en la que terminé era, al menos esa fue mi impresión, de toda la fábrica, el mismísimo averno, pero no hubo queja. Sentada en aquel pedestal metálico controlaba y esparcía con una larga barra de hierro los resortes de metal incandescentes que iban saliendo del horno y que llegaban amontonados sobre la cinta, tenía que tener cuidado de que cayesen dentro de un enorme contenedor metálico que se encontraba a unos metros justo debajo de mi silla. Cuando veía que el contenedor estaba lleno paraba la cadena y en seguida venía un operario a retirarlo y colocar otro vacío, y así, quitando la pausa para almorzar o cenar, según fuera el turno, me pasaba la jornada. 

Una vez, mientras pescaba con precisión espirales en aquel círculo de fuego,  me vino a la mente las palabras de mi hermana mayor cuando guerrera me decía: pero vamos a ver, ¿qué es más importante dedicarse al cuidado de los hijos o estar liando caramelos en una fábrica? ¡Ay hermana!, pensaba yo y le daba un palmetazo al botón rojo de stop, ocurre que a veces la realidad no entiende de retoricas y responde sin florituras con un simple imperativo ca-te-..además, ser independiente significa también ganarse el sustento.

Independencia, libertad, siempre he sido una romántica, una pastelera de la vida, y quizás por eso no me costó demasiado hacer de aquel infierno mi dulce meditación. El ruido, la combustión, los movimientos mecánicos eran el medio por donde me elevaba y lo mimo soñaba entonces con los hijos de la luna que batía récord de piezas, o danzaba con libélulas …

Y

colorín colorado

la barrita mágica

toc, tac, tac, toc

¡Zeitakkord!

¡boom!

3879 DM

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(El Zeitakkord es un tipo de trabajo a destajo en Alemania en el que se paga un salario base por una cantidad mínima a producir y un recargo por el trabajo adicional realizado.)

Kraftwerk_The Man Machine.

Celebrando el 8M

De niña pasaba grandes temporadas en el campo, en casa de mis abuelos paternos. Allí no había niña o niño con los que encontrarme para jugar así que aprendí a entretenerme sola y lo mismo jugaba con pequeñas cacerolas que con los aperos de labranza. Mis abuelos eran personas muy tolerantes y amorosas, y no recuerdo que me impusiesen nada que fuese más allá de estar en casa para el almuerzo o con la caía la tarde así que gocé de absoluta libertad para disfrutar de mi infancia; estando con ellos podía hacer con mi tiempo lo que me diese la gana. Además de jugar a las casicas o a la labranza pasaba gran parte del día explorando campos y trepando cerros. En mi afán por abrirme nuevos caminos con el escavillo, en más de una ocasión le vi las orejas al lobo y alguna vez poco me faltó para despeñarme por algún ribazo pero eso, evidentemente, no ocurrió, y ellos nunca lo supieron.

Esa etapa de mi vida es de las más felices y es por eso que la recuerdo con mucho cariño. Una de las cosas que me he podido conservar de entonces es mi amor por la igualdad, que aprendí sin duda de ellos, mis abuelos. De ellos y de ese tiempo mantengo también mi amor por la libertad y por naturaleza. Hoy los tengo muy presentes.

Para celebrar este año el 8M me he regalado una tarde de libertad caminando por una de las tantísimas sendas de estos bosques que nos rodean y que se conocen como la Selva de Oden. Concretamente he seguido una de las veredas que parten de las inmediaciones del monasterio benedictino Stift Neuburg, una solo para caminantes y que, siguiendo el curso del rio Neckar, va bordeando el monte. Aproximadamente a la altura de la Hirschgasse, muy cerca de donde está la esclusa, en la orilla opuesta se encuentra la Puerta de Carlos, la vereda se bifurca y tienes que decidirte entonces si bajas o subes. La bajada ya la conocía así que hoy me decidí por lo nuevo y eso era subir hasta  el famoso Camino de los Filósofos, tramo que he pateado ya muchísimas veces,  para luego dejarme caer hasta el Puente Viejo por una senda, la de la Serpiente, también muy conocida y transitada por sus espectaculares vistas al casco antiguo de la ciudad.  

El bosque duerme, aún …

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Silbermond – Träum ja nur
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